Si sientes quemazón, hormigueo, pinchazos o descargas eléctricas, o si algo tan simple como el roce de la ropa o la sábana te duele, puede haber un componente de dolor neuropático periférico. Este tipo de dolor puede ser especialmente agotador porque no solo duele: a menudo afecta al sueño, al ánimo y a la capacidad de hacer vida normal.
Hemos participado en un proyecto de investigación de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía sobre avances tecnológicos en el tratamiento del dolor neuropático periférico, en el que se evaluó una terapia de medicina bioelectrónica no invasiva con un dispositivo desarrollado por nuestro equipo.

¿Qué es el dolor neuropático periférico?
En términos simples, aparece cuando un nervio funciona alterado o está dañado y el sistema nervioso envía señales de dolor de forma exagerada o incorrecta. Por eso muchas personas lo describen como quemazón, corriente o descargas, hormigueo y dolor con estímulos suaves (por ejemplo, el roce).
Estas señales no confirman un diagnóstico por sí solas, pero sí son un motivo claro para una valoración específica del dolor.

¿Por qué a veces no basta con medicación?
La medicación puede ayudar, pero en dolor neuropático no siempre se consigue el control deseado y, además, pueden aparecer efectos adversos. Por eso se investigan técnicas médicas no farmacológicas que puedan ayudar a aliviar el dolor y a optimizar la carga farmacológica (siempre de forma individualizada).

Proyecto en Andalucía: terapia transcutánea no invasiva
El estudio se planteó como un ensayo clínico controlado, aleatorizado y doble ciego, comparando tratamiento activo con un modo placebo (“sham”) visualmente idéntico. La pauta descrita fue aproximadamente de 12 sesiones de 40 minutos durante 6 semanas.
Resultados del proyecto
En los 43 pacientes que completaron el tratamiento se observó una disminución significativa del dolor y del componente neuropático. También se describieron mejoras relevantes en otros aspectos relacionados con el dolor crónico, como el sueño, la ansiedad y la depresión, la funcionalidad y la calidad de vida.
En torno al 75% de los pacientes refirió encontrarse mejor tras el tratamiento. Además, no se reportaron efectos adversos graves.

Coste del tratamiento vs fármacos
Cuando el dolor neuropático se cronifica, el coste no es solo “dinero”: es el coste de no descansar, perder autonomía y vivir condicionado por el dolor.
A nivel sanitario, la memoria final plantea que, si un abordaje reduce dolor y mejora función, puede traducirse en menos medicación diaria y de rescate, menos visitas, menos urgencias y menor necesidad de técnicas invasivas en algunos casos. El informe incluye una estimación económica a nivel de sistema (no individual) que podría superar 30.000 € por paciente y año en costes directos e indirectos, planteada como hipótesis de impacto para una población diana.
Nota: esta cifra es una estimación a nivel de sistema/población, no una promesa de ahorro individual.

Qué hacemos en nuestra clínica en Granada
- aliviar el dolor,
- mejorar descanso y estado general, y
- recuperar capacidad con readaptación funcional (volver, paso a paso, a moverte y hacer vida con más seguridad).
Preguntas frecuentes sobre dolor neuropático periférico (FAQ)
¿Por qué duele el roce de las sábanas?
Porque en el dolor neuropático el sistema nervioso puede interpretar estímulos suaves (como el roce) como dolor, de forma exagerada o “equivocada”.
¿Cómo saber si mi dolor es neuropático?
Las sensaciones típicas incluyen quemazón, descargas, hormigueo e hipersensibilidad al roce. No confirma un diagnóstico por sí solo, pero sí indica que conviene una valoración específica.
¿Se puede mejorar sin depender tanto de medicación?
Sí, se emplean terapias de medicina bioelectrónica no invasiva con el objetivo de mejorar síntomas y, cuando procede, reducir carga farmacológica de forma individualizada.
¿Es seguro este tipo de tratamiento?
En este trabajo de investigación se constató que se trata de una técnica segura en la que no se reportaron efectos adversos graves
¿Quieres que valoremos tu caso?
Si tu dolor se parece a esto (quemazón, descargas, hormigueo, dolor al roce) y te está afectando al sueño o al ánimo, lo mejor es no normalizarlo.
Pide una valoración y te diremos si puede haber componente neuropático y qué abordaje terapéutico puede encajar contigo.
Aviso: este contenido es informativo y no sustituye una valoración médica individual. Los resultados de estudios no garantizan el mismo efecto en todas las personas.

